No beber lo suficiente al hacer deporte puede tener graves consecuencias para la salud, ya que el organismo reduce su capacidad para llevar oxígeno y nutrientes a los músculos en activo, no se mantiene un volumen plasmático adecuado y empeora la capacidad de termorregulación.
Recomendaciones del Observatorio de Hidratación y Salud (OHS) para deportistas
Así, podemos resumir estos conceptos en 8 sencillos consejos que evitarán riesgos, asegurándote un entrenamiento eficaz y seguro.1. Beber antes, durante y después de practicar deporte para garantizar un óptimo estado de hidratación. Además, beber lo suficiente contribuye a retrasar la fatiga y mejorar el rendimiento.
2. Empezar el ejercicio bien hidratado y, durante el mismo, beber entre 200 y 300 mililitros cada 20 minutos, dependiendo de su intensidad y duración.
3. Después del ejercicio hay que beber una cantidad equivalente al peso perdido multiplicado por 1,2.
4. No confiar en la sensación de sed. Al realizar un gran esfuerzo físico desaparecerá esta señal de alarma aunque solo se haya bebido una pequeña cantidad. Por eso, es necesario beber aunque no se tenga sed.
5. Tener siempre a mano una botella de bebida que nos haga recordar que se deben beber pequeñas cantidades cada poco tiempo.
6. Evitar el alcohol, sobre todo durante el periodo de recuperación posterior a la práctica del ejercicio, porque favorece la diuresis.
7. La variedad de sabores hace más fácil hidratarse. Incluir en la ingesta distintas bebidas como agua, refrescos, zumos, infusiones… pues ayuda a que la cantidad total de líquidos sea la adecuada.
8. Optar por bebidas con buen sabor hace más apetecible y divertido beber.
No hay comentarios:
Publicar un comentario