Yo mientras tanto sigo trabajando en ello. El problema es que para cada prueba tengo que volver a coger un envase totalmente nuevo, lo que no me resulta sencillo.
La solución de añadirle anís, brandy, güisqui, o cualquier otro saborizante fuerte no es válida, ya que lo único que hace es enmascarar el sabor, y lo que buscamos realmente es eliminarlo.
Solución 1:
- Lavar la bolsa o bidón con agua muy caliente y echarle jabón líquido y bicarbonato.
- Una vez bien lavado y enjuagado, se introduce limpio y sin tapón en el frigorífico.
- Al día siguiente no debería haber rastro del sabor ni olor.
- Lavarlo con agua y detergente, enjuagarlo.
- Mezclar dentro del vaso sal gruesa con vinagre y dejarlo tapado durante un par de horas.
- Volverlo a lavar.
- Colocarle agua tibia hasta el borde con dos cucharadas de bicarbonato de sodio dejar toda la noche y al otro día enjuagar bien.
No hay comentarios:
Publicar un comentario